Filtro de Aire
Es junto con el carburador
y las bujías, el elemento fundamental para la adecuada puesta
a punto del motor. Su función no es otra que la de retener las
partículas, que contiene el aire, generadas por el polvo en suspensión.
Este filtro las acumula, haciendo de tamiz o criba sobre el aire recibido,
hasta la total colmatación del mismo obligando a su sustitución.
Su composición suele
ser de papel poroso deformado y debe cambiarse cada 15.000 Km
Pero... ¿Cómo se cambia?
1º) Debemos retirar
la tapa desenroscando los tornillos o la mariposa que la unen con el
filtro del aire (situado siempre encima del carburador)
2º) Comprobaremos el
elemento filtrante, su estado y suciedad; Limpiaremos con gasolina y
un pincel las acumulaciones de grasa y suciedad de la tapa o de la base
del filtro, secándolas posteriormente con aire a presión.
3º) Sustituiremos el
elemento filtrante sin introducir suciedad o polvo en el interior, y
cerraremos hasta su perfecto sellado.
Como las partículas
de polvo se depositan en su parte externa , suele reciclarse provisionalmente
aplicando aire a presión desde su interior el exterior, esto
no deja de ser un remedio casero que por supuesto no soluciona nada,
porque vuelve a acolmatarse rápidamente.
El Kilometraje, no indica
el momento exacto de su sustitución (es solo indicativo) sino
las condiciones climatológicas y agrestes del camino así
como el uso permanente del vehículo.